9 de agosto de 2008

Three Times (2005), Hou Hsiao Hsien



Profundidad y contraste

El primer plano del film es revelador. Tras la calma y el diseño sobrio de unos títulos de crédito mudos, sobre fondo negro, que preceden a la imagen, ésta emerge mostrando una lámpara sobre un fondo desenfocado de tonos verde-azulados, turquesas. Una tonalidad cromática que va a ser la constante en las imágenes de Three Times (Tiempos de amor, juventud y libertad). Pero, ¿por qué esta imagen que va abriendo el plano hasta hacernos comprender que la acción se sitúa en una sala de billar? El objetivo enfoca la lámpara como enfoca a la figura humana. La lente de Hou muestra los objetos como figuras, porque todos ellos están dentro del mismo “ojo de voyeur” que va a regir la disposición de la escena durante toda la película. Aunque a diferencia de los objetos, las figuras humanas, móviles, entran y salen del cuadro a su merced, acaparando a su manera el protagonismo, dejando que fluyan sus movimientos sin que la cámara persiga la acción. Porque en muchas ocasiones Hou plantea el encuadre como el de una cámara oculta, haciendo que el espectador se sienta un voyeur. Porque abandona los primeros planos y planos cortos, fragmenta la imagen dejando que las cosas pasen, no buscando que ocurran. 
Así crea unos tipos de encuadre de gran profundidad y contrastes. Los personajes nunca se colocan en un primer término, sino en un segundo o en un tercero –de los tres términos que componen estos planos-. En esas tonalidades donde el azul es predominante, donde los personajes parecen frágiles e indefensos, abundan los contrastes lumínicos que determinan el espacio y encuentran un punto de fuga en los escenarios abiertos, en una puerta o una ventana. Quizá sea su vía de escape.















6 comentarios:

Ariel Luque dijo...

La cámara de Hou (como también era la de Ozu) es una ventana amplia que permite que nosotros podamos ver "todo" de manera muy realista. Una cámara dotada de melancolía que capta todo desde una alejada presencia. Somos vouyer, como vos dijiste, de todas sus historias. Un director que muestra al amor y a la vida en sus momentos menos aprovechados por el hombre. Un gran ojo para la simpleza y los ínfimos detalles que hacen importante a la vida. Como dije en mi nota de Café Lumiere, Hou sabe detener el tiempo y mostrarnos aquello valioso que diariamente perdemos de vista.

Un abrazo enorme.

Ariel.

IRIAN-HALLSTATT dijo...

Que magnífica película.

La primera secuencia alrededor de la mesa de billar es sublime, la cámara se convierte en un espíritu furtivo que se entromete indiscreto en un episodio de la vida de los personajes. El segundo y tercer “episodio” de Three Times me parecieron algo más presuntuosos, pero el primero es una maravilla.

yorgos dijo...

Me ha gustado mucho la definición que haces de la cámara de Hou, Ariel, y es cierto, es una definición válida también para Ozu.
Irian, esa primera secuencia de la que hablas, bajo mi punto de vista es la mejor del film. Creo que el primer bloque, el de "una época para el amor" es sublime, lo cual hace tal vez que la película decaiga un tanto. La parte central, aunque sigue siendo maravillosa, pausa más las ansias del espectador. Al representarse a modo de cine mudo, con títulos que indican qué se dice en los diálogos, la acción es mucho más lenta y curiosamente, hay bastante más diálogo que en el primer bloque, por lo que la incursión de títulos es constante. ¿Qué pensais al respecto?
un abrazo

Juniper Girl dijo...

Los primeros cinco minutos de la película son maravillosos. Ver esa secuencia mientras suena "smoke gets in your eyes" es -insisto- maravilloso.
La primera historia es fiel a su época -espléndida por lo mismo-, pero en mi gusto me quedo con los tiempos de juventud.

El Ente dijo...

Hola Yorgos!! he llegado hasta aqui buceando por blogs amigos e indirectamente desde el blog de Mónica "Espejo Pintado". Darte la enhorabuena por este magnifico blog que tienes. Si me lo permites me gustaria ponerte un enlace en mi blog en el apartado de mis blogs preferidos, aunque yo les llamo "mis complices". Mi nombre es Roberto aunque en este mundillo de la red por los relatos e historias que escribo me conocen como "el ente". Un saludo y felicidades por este blog. Ya tienes un lector más!!!!

yorgos dijo...

Hola Juniper Girl, un placer verte por aquí!Cierto lo que dices, esa primera secuencia, introductoria de la rimera parte del film es mítica.
Encantado Roberto!ayer visité tu blog y me pareció muy interesane, ahora me vuelvo a pasar!
un saludo a todos